Mi mujer follada en casa por otro

por | |
chicas desnudas
Mi esposa y yo siempre fantaseabamos cuando haciamos el amor, ella me contó alguna vez que adolescente estuvo en la cama hechada con su gran amigo Coco, quien tenía puesto un bicishort azul clarito que le permitía ver la polla enorme, ella aún era virgen y se enamoró de la escena pero no hicieron nada, vieron televisión como amigos.


De ahí que cuando haciamos el amor ella me pedía que me pusiera un bicishort o le dejará llamarme Coco. El tiempo paso y me engorde mucho, y luego de no verse casi siete años Coco llegó de USA, primero se contacto con su mamá para luego llamar a Elita mi esposa, una morena de pelo corto. De sólo saber que estaba en la ciudad mi mujer se mojaba, sacàndome celos en broma y en serio. Al llegar del viernes, Elita me dijo que lo había invitado a cenar, lo cual me exitó muchísimo, la cena discurrió pacíficamente y familiarmente, hablarón del pasado.

Al café le pedí a Elita que me acompañara al cuerto, allí le pedí que se pusiera sus ligeros turquesa y su brassiere del mismo color, y que se colocara una bata, saliera y se lo tirará, Elita se negó pero la convencí indicándole que no lo podría volver a hacer y que si fuera mujer yo si lo haría. Elita salio escurriéndose de los dormitorios para o sr vista por la servidumbre, ingresó al Estudio lugar en el que esperaba Coco, lo llamó y se mostró,

La pinga de Coco se paró automáticamente y sin decir nada se acerco y la comenzó a besar por el cuello, le arrancó el brassiere y succionó sus seños como si lo hubiese esado esperando, Elita en tanguita lo separó y luego de desvestirlo dejándole únicamente el box se puso de rodillas y comenzó a admirar su cuerpo de ciclista, el le acariciaba el cabello, y ella le decía que todas las noches desde que le miro la pinga, esperaba que la penetrara, le acarició los musculos laterales del vientre, los chupo, los lamió como si se tratará de sus frutas favoritas, luego se paró y volteó enseñandole el culo atravesado por el hilo dental turquesa.

Coco, no pudo más totalmente desnudo la volteo, la levantó con total facilidad y la penetró, primero con un consolador que había por allí, se lo había comprado yo a mi esposa en un sex shop online y luego la fólló frente a frente, Elita volteó los ojos era penetrada en su casa, por el amor de su vida, totalmente mojada, luego él la colocó frente a la foto familiar, quitándole el aro hizo que lo mordiera, luego de ponerla en cuatro, y con una pinga que parecía de hierro desflorar por el culo. Elita sentía como le explotaban los pezones, le picaban al ser penetrada, era un orgasmo como nunca antes lo había tenido, en la cuspide de su deseo sólo le quedaba morder el aro matrimonial.

Con el culo inaugurado, Coco, con físico de ciclista, tuvo su tercera erección, él le pidió hacerlo fuera del Estudio, ella no aceptó por que podrían verlos, en ese estado y luego de un simple ruego Elita se sorprendió llevándolo de la mano a nuestra cama, no habían llegado al dormitorio y ya estaba a punto de darla, lo acostó y se subió encima luego de encajarse la pingasa de Coco, lo cabalgó hasta sentir el pene en su estomago, la abertura del ano refrescaba su chuchita caliente, él miraba el cuarto y al terminar ella rendida sobre él le dijo al oído ya no me olvidarás, ella abierta totalmente lamió por última vez su cuerpo en un acto animal de absoluta sumisión, él le dijo mañana me voy. Elita le pidió por favor que no se vaya, sabiendo que su ruego era inutil y parte de la escena, se exitó cuando por segunda vez a sus pies le pidió que no se vaya, el optó por rozarle la pinga todavía erecta en el rostro, ella se levantó y se cambió, en silencio y de la mano se volvieron al Estudio, yo simule aparecer y me ofreci a llevarlo al Hotel, Elita no nos acompañó, él me abrazo fuerte y me dijo que tenía una gran mujer, claro que la tengo. Me contó que le recordaba a Ebano, una chica piel canela de una web de chicas desnudas; luego entré a ver esa Ebano y me di una corrida frente a ella chateando y admirando sus senos, qué buena está. y que me felicitaba, me exite cuando me dijo que regresaría el próxima año a la ciudad. Vivo anheloso de que vuelva.

De relatosprivados.com

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada